En primer lugar tengo que empezar reconociendo que:

1. Soy muy mandona, de las que mandan una y otra vez y como dice mi marido friki, “me siento y me pide algo, termino, me vuelvo a sentar y ya se le ha ocurrido otra cosa para volver a hacer que me levante.”

2. Las cosas me gustan bien hechas, llamadme rara, pero no me gustan a medias, ni deprisa y corriendo, si hago algo me gusta que quede bien.

Y ahora al tema:

Por suerte, mi marido friki es muy cariñoso, como un osito de 1’90, en el que me acurruco y me siento como cuando era pequeña y me sentaba en el sofá con mi padre.

ParejitaParejita

Al principio me sorprendía leer que algunos hombres sienten rechazo hacia la barriga de sus parejas, en mi caso nada más lejos! Le encanta verme con barriguita y aunque sea por hacerme sentir mejor escucharle decir lo graciosa que estoy con ella hace que me parta de risa.

Soy consciente de que muchas veces mi actitud le confunde y no entiende por qué si hace un momento decía blanco ahora digo negro, pero lo lleva bien, no pierde los nervios, respira hondo y me mira y me trata con una dulzura que yo no sé si sería capaz.

Desde el principio ha intentado compartir al máximo la experiencia del embarazo, me ha acompañado a todas las visitas, no a los análisis que a mí ya me parecía exagerar…eso sí, las clases de preparación al parto las hicimos los sábados en unos cursillos intensivos porque él no quería perderse nada y aunque a mí me daba pereza, en el fondo verle tan ilusionado e interesado por ir me ha hecho sentir muy acompañada, es más, reconozco que adoro verle tan implicado.

En Pinar

Una cosa buena de la que se ha librado es que no he tenido antojos a vida o muerte pero siempre que he tenido ganas de hacer algo, de ir a algún sitio o de comer algo, me lo ha consentido todo, me ha acompañado todos los fines de semana, aunque sé que no le gusta nada, a caminar por el barrio, me ha dado masajes… Hasta vió conmigo los primeros 5 episodios de Bebé a bordo! Cuando vimos que era todo un poco repetitivo le liberé porque ya me parecía demasiado, hasta para mí!

Se ha pasado el embarazo sacándole fotos a mi barriguita, para ver después cómo ha ido creciendo, pintó la habitación de Daniela, me ayudó a elegir los muebles, ha montado y desmontado cunas y cunas de viaje, para nuestra casa, para la de sus padres y para la de los míos! Además, aunque esté hasta arriba de trabajo, sé que puedo contar con él para todo.

Tiene una lista completa de todo el papeleo que va a tener que hacer cuando nazca la niña y sobre todo, sigue el blog y estoy segura de que le va a encantar leer este post! Espero que no le suba el ego demasiado…

El otro día, aunque fuese para regalarme los oídos, cuando le preguntaron que qué tal la primera clase de preparación al parto contestó: “aprendo más leyendo el blog!”

Estoy deseando pasar de pareja a familia, aunque todo vaya a cambiar, nosotros seguiremos siendo los mismos y espero que por mucho mucho muchísimo tiempo! Que pasemos nuestras noches sin dormir, nuestros agobios, nuestras desesperaciones por no saber qué hacer, juntos, él uno al lado del otro y tan felices como hasta ahora.

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