Última foto embarazada
Mi última foto embarazada

No tenía intención de retrasar tanto este post y ya han pasado casi 5 meses… vaya telita… Así que sin más rodeos os cuento cómo fue mi parto.

El domingo 25 de Agosto, cuando cumplía 40 semanas y 6 días de embarazo, fuimos a comer a casa de mis padres, después de la comilona me eché la siesta, sana costumbre que por cierto, he perdido casi por completo desde que nació Daniela. A los 50′ aproximadamente me levanto sobresaltada, vamos, pegué un bote en el sofá y salí disparada hacia el baño. Cuando volví, más tranquila, mi hermana y mi madre me preguntan: “¿no será que has roto aguas?” A lo que yo respondo: “noooo qué va! Es que me hacía pis”, casi no me dió tiempo a terminar y volví a salir disparada hacia el baño, total, que cuando volví decidimos ir al hospital.

MF y yo nos fuimos a casa, por el camino seguía “haciéndome pis”, así que me duché tranquilamente y nos fuimos al hospital.

Una vez en el hospital vieron que tenía la bolsa rota y me quedé ingresada, me cogieron una vía, pero cómo sólo había dilatado 1cm, me quedé en “preparto”. Mi idea siempre fue la de donar el cordón umbilical, como os conté en este post, pero una vez rota la bolsa, no se puede, es difícil que el cordón sea válido, así que no se arriesgan debido al coste que conlleva y las pocas probabilidades que hay de que sirva.

Eran las 20:30, había cenado y no parecía que fuese a dilatar, así que mi madre y MF, que iban a estar presentes en el parto, se fueron a descansar a casa, por petición mía, y yo me quedé a pasar la noche con mi hermana.

A las 22:30 un agradable ginecólogo (nótese la ironía) y una ginecóloga en ciernes vinieron a explorarme, yo diría a toquetearme, porque lo que hicieron fue que dilatase otro centímetro y tuviese contracciones durante toda la noche. Mi feliz idea era descansar para estar fuerte al día siguiente y todo se truncó con su visita.

Las contracciones empezaron y como era imposible descansar, lo probamos todo: paseamos, mi hermana me dio masajes, me hizo una trenza que acababa en moño y sobretodo me dio conversación y a pesar del dolor, las 7 de la mañana llegaron en seguida, me acuerdo que a pesar de lo que me molestaba seguíamos riéndonos de las chorradas que se nos iban ocurriendo. No sé lo que hubiese hecho si me llego a quedar sola, bueno sí, hubiera gritado que me pasaran al paritorio!!!!

Paritorio
Lugar dónde examinan al bebé nada más nacer

Sobre las 8:00 me pasaron al paritorio, de donde ya no saldría hasta que la bebé naciese, ya que en La Paz, todo se hace en la misma sala, tienen todo lo necesario para dar a luz y todo lo que hace falta para explorar y realizar los tests pertinentes a la peque nada más nada, la cama se va transformando a medida que avanza el parto. Allí, una matrona me exploró, seguía en 2cm, me puso el catéter y la oxitocina y me preguntó si quería la epidural. Debía ser cambio de turno, las matronas los hacen de 12 horas, así que vino la matrona que me asistiría en el parto, Marisol, una mujer encantadora y me presentó a la enfermera y a la auxiliar que la ayudarían. Hablamos sobre el parto, yo no llevé plan de parto, ya que me dijeron que no solían hacerle caso y que era mejor hablarlo una vez allí, en mi caso, fue bien, porque pudimos charlar, le expliqué que haría todo lo posible para evitar el uso de fórceps o ventosa y por supuesto, la cesárea, me dijo que por supuesto, que harían todo lo posible y la verdad, confié en ella al 100%. También le pedí evitar la episiotomía, aunque sabía que eso era más complicado.

Firmé el permiso para que me pusieran la epidural. 3 centímetros.

El tiempo pasaba y a mí alrededor todo el mundo preparaba cosas, mi madre me abanicaba, 26 de agosto en Madrid y 41 semanas de embarazo, mis hormonas descontroladas, en fin! Estaba acaloradísima. MF me hablaba y avisaba a todo el mundo de que ya estábamos de parto.

4 centímetros. Vienen a ponerme la epidural, todos salen y yo me quedo con un médico majísimo que llevaba un gorrito como los de Anatomía de Grey. Me siento en la cama, me pone un spray anestésico y me dice que tengo que estar muy quieta, como yo tenía miedo a moverme cuando me venían las contracciones me quedé tan quieta que luego me dolían las hombros que no veas… Me pinchó cuando había pasado una contracción y no me dolió demasiado, me explicó todo lo que podía pasar durante el parto y después con respecto a la epidural y se fue. La verdad es que no podía haber ido mejor, chapó y eso que era una de las 10 cosas que me dan miedo del parto y que contesté en Parto superado!.

Mi madre me decía que lo estaba haciendo muy bien y creo que yo me sentía bien por ver que mi madre estaba orgullosa de mí.Daniela recién nacida

Debían ser casi las 14:00, yo estaba cansada, recordad que no había dormido en casi 24 horas, así que me quedé dormida unos 30′, que la verdad, me vinieron fenomenal.

7 centímetros. Cuando ya pensábamos que hasta las 21:00 no daría a luz, parece que la cosa empezó a animarse y a las 16:00 ya había dilatado 9 centímetros. A partir de aquí respiraba y empujaba con la ayuda de mi madre que me abanicaba, pobre mía y de MF que hasta que la maquinita de las contracciones no marcaba 140 no me dejaba parar, la matrona había dicho que con que llegase a 100 valía, pero MF se emocionó y mi madre le decía: ” ay, ya vale, no te pases!”. Ya sabéis cómo somos las madres.

La matrona me dijo que ya era hora, me tocaba reunir todas mis fuerzas y seguir empujando para verle la cara a mi pequeña, pero después de 1 hora y 20 minutos no había forma de que asomase y nos dejase verla. Marisol me dice que ya he empujado mucho, yo ni siquiera sabía el tiempo que había pasado, que la peque tenía dos vueltas de cordón, no demasiado fuertes y que tenía que hacerme la episiotomía para poder sacarla, y ahora viene lo mejor de todo, me pregunta: “¿Quieres sacarla tú?” Yo estaba emocionada, me eché hacia adelante, la cogí con mis manos y me la puse en el pecho mientras decía: “ayyyy mi niña, mi pequeña, mi bebé…” Fue un momento precioso, verla salir toda arrugadita y ponérmela en el pecho. Indescriptible. A las 17:30 nuestro sueño se cumplía.

Este momento no duró mucho, la cogieron para limpiarla un poco, echarle un líquido en los ojos y hacerle los tests, mientras a mí me cosían, pero yo de eso ya ni me enteraba.

En unos minutos tenía otra vez a mi chiquitina conmigo y ya no volví a separarme de ella. Me la puse en el pecho y se agarró enseguida, qué momento!!! Era todo increíble.

Cuando todo terminó en el paritorio nos llevaron a la habitación donde nos esperaban nuestros familiares. Tuve un poco de fiebre debido al esfuerzo pero al día siguiente ya estaba bien. Cansada, agotada, pero más feliz que nunca y como en una nube, porque después de 41 semanas aún no me creía que Daniela por fin estuviese con nosotros.

Nuestra primera foto juntos
Nuestra primera foto juntos

Todo el personal del hospital me trató fenomenal y a pesar de la noche que pasé con dolores, creo que fue un parto muy bueno, conseguí cumplir mis objetivos más importantes por el bien de la peque y me siento satisfecha porque mantuve la calma y respiraba que era para verme, como si llevase años dando clases de preparación al parto! jajaja Sino hubiese sido por la episiotomía, podría decir que fue perfecto, pero al final, fue un mal menor.

Ha sido muy bonito recordar estos momentos y estoy segura de que nunca olvidaré ese día. El 26 de agosto de 2013 cambió mi vida, nació una niña muy deseada y completó nuestra pequeña familia. Desde entonces no podríamos ser más felices.

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