tetaMe contaron tantas y tantas cosas sobre la lactancia materna mientras estaba embarazada que llegué a perder la cuenta:

“No te preocupes sino tienes leche, le pasa a muchas madres”

” A mí se me cortó porque estaba muy estresada con el bebé”

“No dejes que utilice el pecho como chupete, que serás su esclava”

“Eso de a demanda son cosas de ahora, tú cada 3 horas para que le bebé se acostumbre”

” Si ves que se queda con hambre será o que ya no tienes leche o que está aguada”

También me hablaron de la lactancia como algo complicado y doloroso, pero yo en ese momento estaba centrada en el “momento parto”, como os conté en el post …y llegó el día del parto, y tampoco lo pensaba demasiado, me parecía que quedaba lejos y en realidad es justo después del parto, inmediatamente después.

pezoneras

Una amiga que había sido madre hacía unos meses me dijo algo que se me quedó grabado: “es duro pero es lo mejor, lo malo dura un mes, después de un mes ya verás como todo va bien”. 

Desde el primer momento el pecho me dolió, lo que yo no sabía es que ese dolor dolía tanto!!

La peque nació un lunes por la tarde y según se enganchó al pecho el calostro comenzó a salir, en la madrugada del miércoles tuve la subida de la leche. No sé cómo será en otros casos pero yo me desperté por el dolor y la sensación que tenía de que los pechos me iban a explotar, tuve que ir corriendo al baño y pedirle ayuda a MF para poder vaciarlos. Estaban durísimos y fue muy complicado, me metí en la ducha para que el agua caliente me ayudase a ablandarlos y así hacer más fácil la extracción. Creo que estuvimos una hora o más hasta que conseguí sentirme mejor y tener el pecho menos congestionado para que la peque pudiese hacer bien la toma. Según terminé me puse una toalla empapada en agua fría para aliviarme un poco. Antes de que ocurriese esto ya estaba utilizando el Purelan de Medela, pero la verdad, a mí no me ayudó demasiado.

purelan

La verdad es que seguía duro pero la peque se enganchó sin problema, eso sí, dolía a rabiar.

El jueves empecé a usar las pezoneras, ya tenía grietas y era cuestión de tiempo que eso empeorase o apareciese sangre.

En cada toma tenía que morderme los labios por el dolor que sentía y era un rollo utilizar las pezoneras, lavarlas cada dos por tres, te pones a darle y te las has olvidado en otra habitación… acababa de empezar y ya estaba deseando dejarlas.

Pero no fue tan fácil, las utilicé durante dos o tres semanas, el tiempo que tardaron en curarse las grietas, a pesar del Purelan y las pezoneras como la zona está siempre húmeda la cicatrización era complicada. Cuando se curaron no sabía qué hacer para que la peque se acostumbrase de nuevo al pecho sin la pezonera, si la quitaba la peque no era capaz de engancharse. Decidí acudir a un grupo de lactancia y ellas me dieron la solución: “piel con piel, mucho piel con piel”, me dijeron. Y yo, muy obediente, así lo hice, y en efecto, funcionó!!! Poco a poco, no fue llegar y besar el santo, pero en una semana, haciendo tomas con y sin pezoneras, la peque volvió a acostumbrarse al pecho y a mí dejó de dolerme.

Como me dijo mi amiga, fue un mes! Un mes duro, cansado, pero conseguimos superar esos pequeños baches y desde entonces disfrutamos muchísimo de la LM.

Os dejo los links de otros posts que podrían ayudaros si pensáis dar el pecho, lo estáis dando o si simplemente tenéis curiosidad:

Lactancia materna

10 consejos para dar el pecho

10 ventajas de la lactancia materna

El sacaleches y el termo

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